Declaración de artista
Las fotografías aquí consignadas, parten de la necesidad de capturar escenas y escenarios que parecieran dados por hechos y permanentes, pero que guardan dentro de sí la belleza y la crudeza que nace de lo real, es decir, de la composición que se permite la propia vida a medida que sucede y que se refleja en quien la habita haciéndose, al tiempo, estéticamente notoria para mí.
Son, pues, una forma de narrar el afuera y el adentro, lo común del ser humano en su intimidad, en el espacio público, en sus oficios, en su quehacer tanto individual como colectivo y que afecta aquello que observo y aquello que soy; una suerte, si se quiere, de autoreconocimiento a partir de lo cotidiano, de lo que no observamos detenidamente por los afanes de la producción, pero que al detenernos y observar, permite la movilización de los sentidos y de la imaginación, al reconocer en los relatos de quienes nos rodean, nuestra propia existencia.