Integrantes del Club F2.8

Vení, te presentamos a las y los integrantes del Club F2.8

Soy fotógrafa de profesión, terapeuta artística antroposófica y madre de dos hij@s. Estoy en continuo aprendizaje y apertura a los retos y oficios que me van permitiendo encontrar el regreso a lo esencial y a mi camino interior puesto al servicio de lo comunitario.
Soy afín a las prácticas artísticas integrales como medio para re-conectar y avanzar en procesos creativos internos y sociales.
Tengo la intención y convicción de seguir tejiendo humanamente lo que a partir de mi propio camino de autoconocimiento y curación puedo ofrecer a los demás a través de un ritmo y una respiración más armónica que aporte salud al encuentro con otros seres y con mi propio ser.

Hijo del oriente. Tio de Emmanuel. Trabajador social en formación. Jugador de fútbol Aficionado. Gestor Cultural. Canción del momento: Los dueños del pabellón – Damas gratis

Soy Clarena Isabel; a veces chameno, gogo, cavernícola, ojos de chambimbe, tía Lel, mi motorcito, profe, gato… dependiendo de quién me llame. Nací un 1 de abril, mientras llovía. Caleña, observadora por placer (o por dolor), un sancocho musical y pésima para disimular.
Mi quehacer integra la actuación, la fotografía, la dirección escénica, la dramaturgia, y la creación interdisciplinar, junto con la danza aérea, el maquillaje artístico y la exploración musical (por herencia, no sé quedarme quieta). Trabajo desde lo conceptual y lo sensorial; esto me lleva a entender la imagen y la escena como espacios para distorsionar, revelar y resignificar, como una forma de acercarme a lo que cambia en mí y en otros. Todavía con mucho que aprender, pero dispuesta, aunque a veces me toque pegarme el empujoncito, a seguir cambiando y asumiendo nuevos senderos.

Ser Hanner es intentar comprender siempre los matices. Entre estructuras y agencias,
entre determinantes y voluntades, entre ilusiones e incertidumbres…
ideas que se vuelven prácticas. Es jugar, un poco, a ser antropólogo. ¿Qué se hace? ¿Qué se dice? ¿Qué se dice que se hace? La etnografía.

Ser Hanner es ser profe de profes, profe de infancias, profe de adolescencias. Es elegir ver la educación como motor: motor de desigualdades,
motor de exclusiones… pero también motor de posibilidades; posibilidad de cuidar,
posibilidad de construir.

Ser Hanner es no saber mucho de fotografía. Casi nada. ¿Sus fotos? Narraciones, enmarcadas por intenciones y por éticas invisibles, aveces hasta para él mismo: una pizca apenas de la complejidad del espacio social y de quienes lo habitan, lo disputan, lo transforman.

Soy artista visual, aunque todavía me cuesta nombrarme así.

Trabajo desde el recorrido como una práctica estética: caminar la ciudad es la forma en que construyo una imagen propia a partir de sus superficies y de los dispositivos visuales que la habitan, como vallas, pantallas LED, volantes y vitrinas comerciales. Me atraen, aunque no siempre entienda por qué, y en esa incomprensión encuentro algo que me mueve.

La fotografía suele ser el punto de partida, pero cada vez la pienso menos como herramienta y más como imagen en sí misma. A partir de ahí también construyo objetos e instalaciones que nacen de esa relación con la ciudad.

Además, desarrollo diseño de exhibiciones y exploro el diseño floral desde una aproximación más escultórica, trabajando la flor como materia y volumen.

Soy caleño, devorador de pandebono y electrónico de profesión. Trabajo en el mundo de la informática y la programación para la industria; sin embargo, después de las 4:00 p. m., soy un nuevo ser humano: más sensible, con gustos profundos por la fotografía, el arte, el mundo del café, las plantas y la exquisitez de la música.

Me interesa la fotografía como un medio para crear refugio y un lugar seguro donde puedo detenerme a mirar y decir, a través de las imágenes, cosas que a veces no encuentran lugar en las palabras.
Trabajo principalmente con fotografía análoga porque me atrae la pausa que propone: cada imagen invita a la contemplación y a aceptar que no todo puede repetirse infinitamente.
Creo en la fotografía como un proceso colectivo. Compartir la mirada, conversar sobre las imágenes y aprender con otras personas amplía las posibilidades de lo que vemos y de lo que podemos imaginar juntas.
Soy comunicadora social y periodista, con interés en la comunicación alternativa y comunitaria.

Mi nombre honra la tradición de los niños nacidos en el eje cafetero, pues la sumatoria de un nombre en inglés con uno en español: JIMMY HERNANDO, pero prefiero que me digan solo Jimmy. Publicista desde 1985.Descubrí la fotografía en la universidad y desde entonces me he conectado y desconectado de ella varias veces. Inicié la transición de la fotografía en película a la digital en 2018 y en 2022 decidí tomármela más en serio e inicié el proceso de incorporarla a mi vida profesional también. Amo el café, las buenas conversaciones, de vez en cuando una cerveza y ver un partido de futbol con mi hijo.

Licenciado en Artes Visuales con interés en la creación de procesos editoriales, la investigación sobre maneras de habitar la internet y la fotografía química.

Mi práctica ha gravitado sobre todo hacia el desarrollo de proyectos pedagógicos que integren tecnologías digitales para la creación artística y la construcción de memoria colectiva, así como hacia la gestión y acompañamiento de proyectos editoriales independientes y autogestionados.

Trabajo con imágenes fijas y en movimiento, con los cruces de lenguajes y disciplinas que pueden tomar forma en la materialidad del papel en la exploración editorial, en el soporte digital de la pantalla o en la convivencia del espacio en lo expositivo. Registro los procesos que me encuentran con el audiovisual, la fotografía digital y analógica y el poder de la palabra. Me gusta el trabajo que surge desde el encuentro, en pareja, en colectivo, en comunidad. La no-ficción es mi principal campo de exploración. Soy realizador integral de cine y televisión y fotógrafo y en los últimos años he expandido mi práctica a la creación editorial artesanal como medio de circulación de los procesos de investigación que hacemos desde Entrelazando, un proyecto de documentación y creación que nació en el 2012 y que me ha permitido insistir en mis búsquedas creativas en muy diversas geografías sin perder la convicción de la importancia de la obra propia y común.

La Arenga Rebelde. Caleña y cómplice de la desobediencia.

Soy una pasionada por la fotografía hace poco más de 12 años y una convencida de la fuerza de la mirada y la palabra desde siempre; por eso crear y ser gestora del Club F2.8 es, para mí, un sueño de colores que se va tejiendo.

Amo leer, entrenar, bailar salsa y comer ají con empanada (sí, en ese orden). De profesión, soy Comunicadora social y periodista, mágister en comunicación y opinión pública y estudiante actual de fotografía artística.

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